Unas reflexiones sueltas sobre el estilo y la zona de confort

Saben qué mis niños, la vida es una paradoja
Llega un momento en que decir frases ingeniosas deja de ser ingenioso
En que los que más impulsaron el cambio terminan estancados en sus posturas
Y el más estúpido conservador termina dizque proclamando las nuevas verdades, sacándole lo diferente a lo mismo.
que vuelta, ¿no?
Es lo que yo le digo a los panas de la manga:
Al principio fue más difícil
Fue más difícil llegar sin ningún referente a la idea de colgarse un reloj de pared del cuello, como un pendejo esclavo del tiempo mientras bailarines disfrazados de osama ejecutaban alrededor la danza del uno por ciento. No le crean a esos bombos de la mierda mediática.
Fue más difícil pa los bestie boys, qué, hasta pal mismo mocho fue más difícil y eso nadie lo niega, fue más difícil pa las liendras de la wutang, pero cuando se superaron, si me entiende, cuando pasaron de ser los pretendientes a ser los apás, fue más plácido, las fiestas fueron más cristalinas, el sonido de esos loros gigantes parce reventándola irrumpía en el espacio en diamantes cuyo brillo jamás veremos. A falta de eso estamos vivos ¿no? No hay de qué quejarse.
Pensar que tantos se fueron con un pedazo de plomo entre las costillas,
Como Dieguito, como Notorious.
Lo que primero fue una pirámide terminó siendo una duna enchapada con piedras. Si sá, por eso es que comemos callados. Qué nos vamos a poner a decir cuando los vemos esmerarse tanto en el estilo, yo camello en construcción cucho, yo no tengo una chompa chimbita, mi estilo es la forma en que avanza la tarde desde el lugar donde se acumulan los detritus. Cuando le diga.
Al principio cucho, ay, imagínese un Bach guebón componiendo las meras notas namás cucho, sacándo esos sonidos maquiavélicos en las cortes de los socios, comiéndose un pavo… No crea que un Beethoven no se colineaba, todos ellos, hay cucho, si yo le contara… Un Mozart, pa, un Mozart fue más duro, aunque mentiras que él no, ese marica era mero cerebro, se puede decir que Mozart fue mero personaje de la historia. Pero si sá, siempre llegan las liendras y las liebres a copiar lo que son los estilos, se ponen esas pelucas y que tales, que va, puro visaje, ninguno fue tan original.
Hay que entender lo que decía el viejo Nietzsche que dizque la admiración de un arte impide su posesión, es como cuando uno mira y mira una polla y nunca le cae, no cucho, si a usted le gusta, cáigale, el que no llora no mama.
Y aquí muchos le están cayendo a la gran puta de la fama, ¿qué si no quiere tanto raperito bien enpañoletado? comérsela, poseerla. No se por qué, cucho, sólo somos felices consumiendo, la fama es un bien de consumo, el reconocimiento mutuo que existía en los pueblos de los abuelos, cucho, ya no existe más: ahora hay que pagarle la payola a los de youtube.
Son panitas talentosos con “la mente en el dinero que no han conseguido”
Quieren llevar a su cucha de vacaciones por Europa, y quién no, pero a mi me toca comprarle una casita primero, jajaja, me va a tocar volverme rapero.
Su sueño es poder comprar esa limosina que una vez alquilaron para dar visaje y, si sa, meterse la propias rocas de Pérez con los demás pitbuletes.
Y no digo que estos sueños estén mal, el cucho que vivía en la casa de al lado soñaba con rebanar a un aguacate que se le comió la novia, mera tumbada, si uno se quiere morir soplando es menos peor que voliando machete por ahí.
Pero entre líneas, no es demasiado mejor.
Yo qué gano peleando las batallas en cuadriláteros vacíos, solo porque la gente aún está evacuando el coliseo. Todos los contrincantes en el piso y uno todo orgulloso dándoles pata, qué sentido huevón,  que boleta peliar así.
En eso devino la escena hihopera, un montón de ratas en un laberinto de likes, buscando el queso ruñido del estilo para obtener una dosis de la solución de cocaína. Ya otros demostraron la efectividad de ese tratamiento, muchos solo buscan los efectos secundarios.
Habría que aclarar la diferencia entre comerse la fama y hacerse una paja con ella, sin olvidar que ella es la que se lo come a uno. Habría que aclarar la diferencia entre el lenguaje y el estilo, ellos hablan muy bien pero lenguas prestadas, lo duro es lo que les decía niños, superar el engaloche de lo foráneo y buscarse a uno mismo sin estar en la cana. Y así como se diferencian los lenguajes de los estilos, hay una gran diferencia entre ser el rey del rap y saber hacer algo con eso. El mundo va al soco mis niños y si uno no quiere que lo abran del parche tiene que empezar a proponer, a movilizar, a sumar, ¿no ven cómo están de calientes los barrios por tanta roca con ron? Obviamente el rapero no se da cuenta que él mismo es el reflejo de la presión normalizadora de la sociedad que tiende al conformismo, y que lírica tras lírica va cristalizando el nuevo fascismo de la rima y la estética hihopera, va volviendo un requisito de ese paraíso encapsulado toda la bobada de “soy el chico malo”, hay cucho, si yo les dijera, malo malo un Jefferson, ustedes son meros huelengues.
La verdad es que muchos de ellos se muestran muy seguros porque les da inseguridad que les arrebaten ese lugar común desde el que actúan como raperitos gringos en apartamentos todos gomelos en envigado –que huevas, ¿no? La vida es un lugar común. Ya las pavas con florecitas están muy quemadas, así como pasó con las gorras de niuyor y como va a pasar con nosotros en el futuro. Estos panitas en un par de años van a estar cuchos, van a tener marca de ropa hihopera, van a comerse a una bebesota y a tener peladitos, ay, la vida es muy paradójica, termino por donde empecé, los que más pelea dieron terminan siendo los perros más dóciles, el rap y el reguetón se churretiaron porque se volvieron el escampadero de su mediocridad, la esquina del confort.

Posar de relajado con un narguile de cien lucas no es más que posar, mis niños, mucha hueva vive es por la foto, es pura estrategia de control mental, la redes y el feisbuk, en el futuro va a ser obligatorio tomase uno la selfie y que tales. A mi me interesa saber Realmente qué es lo que tenés para contar y para decir más que tener plata y que tenés todo rayado el cuerpo gonorrea, realmente qué me importa a mi que huelás en blanco y negro y me mirés feo, aquí en la manga fumamos todo el hijueputa día, tenemos camisas anchas como batas de abuelita y qué, nadie se pica por eso, Me dan risas sus risas de suficiencia, están cargadas de inocencia mis niños, los tiene fumando crespa y por eso no se bajan de la nube. No digo que entre ustedes no hagan por lo menos un buen poeta, pero un poeta sin mensaje es como una biblia para armar baretos.

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